la vida… y borges
Febrero 17, 2009
Revolviendo papeles acabo de encontrar este texto de Borges. Alguien desconocido un día me lo “regaló” y cada vez que lo recuerdo agradezco al cielo (porque no recuerdo el nombre de esa chica que me lo envió por mail) haberlo leído. No me resisto a compartirlo.
Después de un tiempo, uno aprende la sutil diferencia entre sostener una mano y encadenar un alma, y uno aprende que el amor no significa acostarse y una compañía no significa seguridad y uno empieza a aprender… Que los besos no son contratos y los regalos no son promesas y uno empieza a aceptar sus derrotas con la cabeza alta y los ojos abiertos y uno aprende a construir todos sus caminos en el hoy, porque el terreno de mañana es demasiado inseguro para planes… Y los futuros tienen una forma de caerse en la mitad. Y después de un tiempo uno aprende que si es demasiado, hasta el calorcito del sol quema. Así que uno planta su propio jardín y decora su propia alma, en lugar de esperar que alguien le traiga flores. Y uno aprende que realmente puede aguantar, que uno realmente es fuerte, que uno realmente vale, y uno aprende y aprende… Y con cada día uno aprende.